viernes, 27 de abril de 2012

Juan Pablo también vino a contarnos cuentos y además  le ayudó Claudia para que todo saliera fenomenal.



Queremos compartir con las familias los cuentos que nos van contando los papás y mamás. 

Nieves (mamá de Álvaro) nos contó:
 ¿A QUE SABE LA LUNA? M. Grejniec. Editorial Kalandraka 
                                                            


Fran (papá de Irati) nos contó: 
¿DÓNDE ESTÁ MI OSO? Ian Whybrow Editorial  SM 

El cielo se ha oscurecido.
Es de noche en la granja.
Luis mira por la ventana.
Está a punto de irse a la cama.
- Buenas noches, abuelo.
- Abuela, un beso.
Pero… ¡No está mi oso! Hay un ladrón
No hay nadie detrás del sofá.
Ni tampoco detrás de los sillones.
- No sé si esta noche podré dormir sin mi oso.
Con un ojo abierto, Luis vigila:
“Voy a asegurarme de que no hay ladrones”.
Por toda la granja busca.
En la cocina no encuentra nada.
Primero se pone una bota y, luego, la otra.
¡Allá va!
Se encuentra con Pincho.
“¡Guau!”, saluda Pincho.
- CALLA Y AYUDA. Estoy buscando a un ladrón. No ladres más y ponte en acción.
Las gallinas cacarean y, asustadas, aletean.
- Aquí no hay ningún ladrón. Búscalo en otro rincón.
Al establo van sin perder ni un segundo.
Allí está el caballo Facundo.
- ¿Nos ayuda a buscar al ladrón?
- Sí, ¡qué emoción!
Con cuidado y sin hacer ruido se acercan a ver a las vacas.
- Disculpe, doña Vaca. ¿Ha visto algo raro?
Con todo este jaleo, todos se han despertado.
Cabras, ovejas y patos han preguntado:
PERO ¿QUÉ PASA AQUÍ? ¡QUEREMOS DORMIR!
¡CHIST! EN LA GRANJA HAY UN LADRÓN.
¡QUÉ HORROR!
Todos en silencio van a la pocilga, donde duermen los cerditos con mamá Gilda.
Pero, con quién se ha ido Gilda a dormir?
¿Con un cerdito? No…
¡CON EL OSO DE LUIS!
¡GUAU, GUAU! ¡LO ROBASTE TÚ!
¡CO, CO, CO! GILDA LO COGIÓ.
¡HII, HII! CASTIGO PARA TÍ
¡MUU, MUU! AHORA VERÁS TÚ
¡CUA, CUA, CUA, CUA, CUA! NOS LAS VAS A PAGAR
- ¡Callad!- dice Luis-, prestad atención.
¿Cómo sabéis que Gilda es el ladrón?
Tened paciencia. Dejémosla hablar.
Hay que escuchar antes de acusar.
- Perdona, Luis, por coger tu osito.
Lo vi tan rosa que creí que era un cerdito.
Y, como soy algo cegata, he metido la pata.
Asunto aclarado. Luis vuelve a casa.
Pero… oh, oh ¿qué es lo que pasa?
“Por más que lo intente con todas mis fuerzas, no lograré abrir esta puerta”.
¡Qué buena idea tienen las vacas!
¡Haced una torre hasta la ventana!
Luis entra de un salto en la habitación.
Ahora sí podrá dormir de un tirón.
La abuela, que ha oído ruido, entra de puntillas.
“¿Estará teniendo Luis horribles pesadillas?”
Pero Luis ahora duerme feliz y tranquilo.
¡Y si entra un bandido, le importa un comino!

Sandra (mamá de Daniel) nos contó:
LOS TRES CERDITOS en inglés


Juan Pablo (papá de Claudia) nos contó tres, uno de ellos fue éste:
LAS SIETE CABRITAS Y EL LOBO

 


 


 


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