jueves, 4 de abril de 2013

Mi turno ha llegado a tiempo

Os voy a contar lo que ha pasado hoy en la consulta del "fisio". Estaba esperando mi turno cuando han entrado dando voces, una niña, su mamá y su abuela. La niña de unos siete años, que ya tiene uso de razón, decían en mis tiempos, la mamá hablando a gritos desde su móvil y la abuela , a su vez, gritando a ambas. En segundos la niña se ha metido hasta las salas de rehabilitación sin ningún pudor, la madre ha seguido a lo suyo, sin ningún pudor y la abuela se ha sentado enfrente de mí sometiéndome a un exhaustivo interrogatorio, sin ningún pudor como ya imagináis.
Como era de esperar, el rehabilitador ha tenido que abandonar a su paciente y salir manos en alto, pringadas de crema, al grito de: "¡Un momento por favor!", que ha bastado para que la niña volviera a la sala de espera y se sentara.
Y ahora viene lo mejor, las palabras de la abuela hacia su nieta: ¡NO SÉ QUE TE ENSEÑAN EN EL COLEGIO!
Imaginad por un momento mi mirada asesina.... por mi cabeza han pasado varias ideas que es mejor no relatar. Afortunadamente cuando estaba pensando por cuál de ellas decidirme, ha llegado mi turno y el fisio me ha hecho pasar a la consulta. Si no...


Precisamente no hace mucho que había leído este artículo sobre el tema: 
Os recomiendo su lectura.

1 comentario:

  1. Yo creo que la educación corresponde a los padres y el aprendizaje a los profesores. Pero parece que hoy en día en la escuela hay que encargarse de ambas: educación y aprendizaje

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